Quiero volver....
Este verano he viajado a Punta Cana, en este post no os quiero hablar de la República Dominicana, ni del hotel en el que estuvimos, ni de la comida, bebida...solamente os quiero hablar de la playa, del relax.
Llegas allí después de 8 horas de avión, más (en mi caso) 5 horas de mi casa al aeropuerto de Madrid, y solo piensas en pillar la cama. Tienes el horario descontrolado, estas cansado, bajas del avión y te viene de repente una ola de calor asfixiante, húmedo...y piensas: ¿Quién me mandaría a mí....??!!!
En mi caso llegamos cuando ya estaba anocheciendo, así que al llegar al hotel, cenamos, ducha y a la cama. Pero al día siguiente todo merece la pena.
La relajación te inunda nada más pisar la playa y notar esa suave arena entre los dedos. Ves el azul turquesa del mar, el agua transparente, el cielo azul intenso y la desconexión hace su entrada y te aleja del estrés y las preocupaciones de tu día a día . En ese momento solo es importante la brisa que te acaricia suavemente y el sol que te está llenando de un calor acogedor.
